El abuso deja sus huellas en el cerebro
March 9, 2009 por Roberto Arjona
Archivado en Reducción de Violencia, Salud
WASHINGTON, D.C. (ConCienciaNews; Science Magazine) – Se sabe que en los niños víctimas
de abuso, el proceso de recuperación es mucho más largo y complicado –algo que afectará su desarrollo por el resto de su vida. Esta hipótesis fue confirmada por un nuevo estudio en el que se analizó a un grupo de hombres adultos que habían sido abusados cuando niños, según lo reportó la revista científica Science.
Los resultados arrojaron que un gen involucrado en el control del estrés es afectado décadas después de ocurrido el abuso infantil, siguiendo un patrón que también se había visto en ratas estresadas.
En su artículo, Constance Holden dijo que los estudios con ratas revelaron que la negligencia materna altera un sistema en el cerebro que secreta hormonas específicas en respuesta al estrés. En los animales abusados, la región reguladora no hace bien su trabajo, causando que los animales sufran de altos niveles de estrés crónico.
El neurocientífico Michael Meney y su equipo de la Universidad de McGill en Montreal, Canadá, identificaron el mismo fenómeno en el cerebro humano al comparar 12 cerebros post-mortem de hombres que habían sido abusados de niños y que habían cometido suicidio con otros dos grupos: hombres que habían cometido suicidio y que no habían sido victimas de abuso y hombres que habían muerto por causas naturales y que tampoco habían sido víctimas de abuso.
Los investigadores extrajeron ADN del hipocampo, un área del cerebro donde el gen está activo, y encontraron que los hombres víctimas de abuso mostraban los mismos cambios que las ratas: cambios en el gen que los convertían en menos capaces de modificar su respuesta ante el estrés –fenómeno que no se observó en los otros dos grupos.
Meney dijo en el artículo de Science que “los individuos que han sufrido de abuso son menos saludables cuando son adultos”, ya que la evidencia demuestra que no sólo sufren de mayores índices de enfermedades mentales, sino también de obesidad, enfermedades del corazón y desordenes auto-inmunológicos.
Se espera que esta investigación sea la primera de muchas que buscan encontrar una relación entre el abuso y su impacto en la salud física de las personas en la etapa adulta.
En la actualidad, alrededor de 3 millones de niños en Estados Unidos son víctimas de abuso y negligencia cada año, aunque, según la organización ChildHelp, los casos no reportados podrían ser tres veces mayores a esta cifra. Además, se calcula que al menos la tercera parte de estos niños abusará de sus propios hijos, perpetuando el terrible ciclo de abuso infantil.
Para ayuda e información sobre cómo prevenir el abuso infantil llame al 1-800-473-3003.
Fuente: www.conciencianews.com






















Comentarios
Danos tu opinión...